jueves, 12 de marzo de 2020

EL CONOCIMIENTO PSICOLÓGICO QUE SE APLICA

  1. LECTURA Y ANÁLISIS DEL MISMO EN EL CUADERNO
  2.  DEJAR COMENTARIO 

EL CONOCIMIENTO PSICOLÓGICO QUE SE APLICA
El planteamiento de una psicología aplicada en distintos campos del quehacer social implica, necesariamente, la existencia de un conocimiento específico a ser aplicado. Desde un punto de vista general, la psicología aplicada podría concebirse de tres maneras: 1) como un cuerpo de conocimiento científicamente validado, cuyos problemas a resolver se plantean a partir de situaciones concretas; 2) como un cuerpo de métodos para definir, analizar y resolver problemas en diversidad de situaciones especificas; ó 3) como un cuerpo de conocimientos y técnicas desarrolladas lógicamente a partir de una teoría y metodología, cuyo objetivo es sistematizar el análisis y solución de áreas de problemas específicos.

De una u otra manera, estas tres perspectivas de una disciplina aplicada caracterizan a las distintas disciplinas científicas que tienen un ámbito más o menos directo de aplicabilidad o que guardan vínculos estrechos desde un punto de vista genético –ya sea del conocimiento de problemas y procedimientos– con disciplinas estrictamente tecnológicas o de naturaleza fundamentalmente práctica. Sin embargo, la psicología surge dentro de este panorama como una excepción, quizá anómala. A continuación examinaré dos aspectos que pueden dar cuenta de esta condición particular de la psicología.

La evolución de las ciencias no constituye un proceso lineal y simétrico. Por el contrario, todas las ciencias se han caracterizado históricamente por reconstrucciones sucesivas en las que se reordenan de manera distinta los cuerpos de conocimiento más o menos aceptados en cada momento por la comunidad científica. La física constituye, sin lugar a dudas, un ejemplo paradigmático por todo concepto. La física de nuestros días es una construcción de finales del siglo antepasado y principios del pasado. La mecánica, la óptica, el electromagnetismo y otros campos de conocimiento de la física actual, constituían campos relativamente autónomos del conocimiento científico, amparados en forma conjunta con áreas de la química, la biología e incluso la psicología, bajo el rubro genérico de una filosofía de la naturaleza. La integración de los distintos campos del conocimiento no se dio como una simple agregación natural de tipo acumulativo, sino que tuvo lugar a partir de grandes transformaciones conceptuales que "reconstruyeron" los problemas de la o las disciplinas desde una nueva perspectiva (Kuhn, 1972).
En otros escritos (Ribes, 1982, 1989) he examinado la naturaleza fundamental del conocimiento psicológico contrastando a la psicología como disciplina científica o como disciplina práctica. Por razones que no viene al caso repetir, considero que la psicología puede fundamentarse sólo como una disciplina de conocimiento científico con un ámbito especifico de problemas y fenómenos, de manera semejante a lo que ocurre con la física, la química, la biología y otras disciplinas, cuyo objetivo fundamental es el conocimiento como sistematización y explicación –sea cual fuere la acepción de este término– más que la acción práctica dirigida a la solución de problemas cotidianos de la vida en sociedad, incluyendo a los problemas de la naturaleza que afectan a la vida social.
El conocimiento científico, como lo señala Ryle (1949), se construye en la forma de enunciados causales –o mejor dicho explicativos– a partir de la formulación de enunciados fácticos sobre ocurrencias. El proceso teórico consiste en cómo inferir de situaciones de hecho particulares a otras situaciones de hecho particulares, cómo explicar situaciones de hecho particulares refiriéndolas a otras situaciones de hecho, y cómo producir o prevenir estados de cosas que garanticen dichas situaciones de hecho. Este proceso de inferencias tiene lugar como un proceso analítico en el que los enunciados de hecho, aún cuando referidos siempre a ocurrencias, son transformados en enunciados respecto a propiedades abstractas de cada hecho. Por ello, el conocimiento científico, aun cuando parte de hechos y ocurrencias concretas, es conocimiento general irrespectivo de cualquier hecho u ocurrencia concretos.
La posibilidad de construir una ciencia en la forma de un conjunto ordenado de formulaciones fácticas y argumentos inferenciales respecto de ellas, descansa en dos premisas fundamentales: 1) que todos aquellos que comparten socialmente la responsabilidad de ejercitar la construcción del conocimiento compartan igualmente una misma lógica de identificación de los hechos que constituyen el objeto especifico de la disciplina; y 2) que los sistemas definicionales empleados para identificar, clasificar y relacionar los hechos de la disciplina sean lógicamente homogéneos.
Aún cuando la ciencia se fundamenta en enunciados fácticos, estos no constituyen simples narraciones de ocurrencias. Los acontecimientos que describe y sobre los que se fundamenta la práctica del lenguaje ordinario, no comparten la misma geografía lógica que los hechos de la ciencia. Los hechos de la ciencia son siempre abstracciones analíticas de los acontecimientos y objetos que sustentan la práctica del lenguaje ordinario como experiencia social cotidiana. De modo que, aún cuando dos concepciones sobre lo psicológico partan de los mismos acontecimientos u objetos tal como se expresan en el lenguaje ordinario, los hechos a los que hacen referencia no tienen que ser necesariamente equivalentes, pues acontecimientos y hechos son distintos. Los hechos son los acontecimientos conceptuados desde una perspectiva teórica determinada. En consecuencia, los llamados datos, que constituyen la garantía empírica de toda ciencia, tampoco constituyen muestras empíricas que correspondan biunívocamente a los acontecimientos que forman parte de la realidad del lenguaje ordinario. Los datos son registros de los hechos, y por consiguiente, son muestras empíricas de acontecimientos abstraídos y conceptuados de cierta manera.
La psicología, como disciplina científica, presenta un panorama peculiar en su evolución histórica. Tal como lo he examinado en otras publicaciones (Ribes, 1990a), la psicología no ha logrado formular un modelo específico propio, en la medida en que, aún cuando todas las perspectivas conceptuales reconocen la especificidad de los fenómenos psicológicos en la lógica del lenguaje ordinario, no existe consenso respecto de una lógica común de abstracción analítica de dichos fenómenos.
Inevitablemente, la psicología se conforma como un conglomerado de concepciones inconmensurables en las que la representación de los "hechos" psicológicos no son traducibles entre sí, a pesar de su aparente fundamentación en un campo de acontecimientos idéntico en el dominio del lenguaje ordinario. Por ello, se da una doble condición paradójica en términos kuhnianos (Kuhn, 1972): la psicología no ha alcanzado un consenso inicial que la identifique como disciplina específica de conocimiento, y en ese sentido se encuentra en una etapa preparadigmática. A la vez, dicha falta de consenso se expresa en múltiples modelos y ejemplares del objeto de conocimiento, aparentando encontrarse en circunstancias multiparadigmáticas.
Esta caracterización de la psicología, como múltiples psicologías relativamente inconmensurables entre sí (Ribes, 2000), cuestiona radicalmente la posibilidad de concebir una disciplina científica, con un cuerpo de conocimientos específicos lo suficientemente integrados conceptualmente, que puedan aplicarse siguiendo algún conjunto de cánones, reglas, criterios o prescripciones. En el mejor de los casos, se tendría que concebir la existencia de múltiples psicologías aplicables paralelas, con ámbitos de pertinencia de restricción diversa, dada la peculiaridad conceptual de la teoría que fundamenta el cuerpo de conocimientos empleado. En este contexto, ya he señalado previamente (Ribes, 1982) que, quizá el único intento histórico por estructurar una teoría del comportamiento y su aplicación a un amplio espectro de problemas y circunstancias sociales, puede ser adscrito a la teoría del condicionamiento operante tal como fue formulada por Skinner (1953). Sin embargo, por razones diversas, este intento fue prematuro e insuficiente.

miércoles, 4 de marzo de 2020

La proyección


  1. REALIZAR ACTIVIDAD LIBRE SOBRE EL TEMA.
  2. INVESTIGAR LOS TEMAS MARCADOS EN DE COLOR VERDE . escribir la información en el cuaderno. 
  3. EXPOSICIÓN DE LOS TEMAS  INVESTIGADOS (DEL PUNTO DOS), A TRAVÉS DE UN VÍDEO, el cual deberá ser entregado por medio de un dispositivo USB, solo el día DOMINGO  8 DE MARZO DE 2020, DE FORMA INDIVIDUAL.
  4. NO OLVIDAR LA EXPOSICIÓN PARA EL DÍA DOMINGO  8 DE MARZO DE 2020, GRUPAL.

La proyección
Es un mecanismo de defensa por el que el sujeto atribuye a otras personas las propias virtudes o defectos, incluso sus carencias. En el caso de la proyección negativa, ésta ópera en situaciones de conflicto emocional o amenaza de origen interno o externo, atribuyendo a otras personas u objetos los sentimientos, impulsos o pensamientos propios que resultan inaceptables para el sujeto. De esta forma, se «proyectan» los sentimientos, pensamientos o deseos que no terminan de aceptarse como propios porque generan angustia o ansiedad, dirigiéndolos hacia algo o alguien y atribuyéndolos totalmente a ese objeto externo. Por esta vía, la defensa psíquica logra poner estos contenidos amenazantes afuera. Por su parte, la proyección positiva se da cuando el sujeto atribuye a otra persona cualidades dignas de ser admiradas, envidiadas o amadas; además, es un componente habitual —incluso necesario— en el proceso del enamoramiento. El tipo de proyección que el sujeto realice dependerá de su estructura psíquica y de la introyección que haga de sí mismo y su autopercepción.
Aunque el término fue utilizado por Sigmund Freud a partir de 1895 para referirse específicamente a un mecanismo que observaba en las personalidades paranoides o en sujetos directamente paranoicos, las diversas escuelas psicoanalíticas han generalizado más tarde el concepto para designar una defensa primaria.​ Como tal, se encuentra presente en todas las estructuras psíquicas (en la psicosis, la neurosis y la perversión). Por tanto, de manera atenuada, opera también en ciertas formas de pensamiento completamente normales de la vida cotidiana.
Con frecuencia se utiliza también el término como sinónimo de otro concepto psicoanalítico, el de transferencia. Aunque están relacionados, no significan exactamente lo mismo, siendo la proyección un concepto más amplio: la transferencia es una forma particular de la proyección, en la que los deseos inconscientes correspondientes a una situación relacional del pasado se reactivan y transfieren (proyectándolos) a una nueva constelación de relaciones presentes, como es el caso de la transferencia en el contexto de la relación terapéutica.

Variantes de la definición según las escuelas
Psicoanálisis
En el psicoanálisis clásico freudiano se entiende por proyección el mecanismo de defensa en el que impulsos, sentimientos y deseos propios se atribuyen a otro objeto (persona, fenómeno o cosa externa). Aparece tempranamente en la obra de Freud, por primera vez en un trabajo publicado en 1896 (y un año antes en una carta a su amigo Wilhelm Fliess) Nuevas puntualizaciones sobre las psiconeurosis de defensa, en un comienzo como defensa asociada a la paranoia:
En la paranoia, el reproche es reprimido por un camino que se puede designar como proyección, puesto que se erige el síntoma defensivo de la desconfianza hacia otros; con ello se le quita reconocimiento al reproche, y, como compensación de esto, falta luego una protección contra los reproches que retornan dentro de las ideas delirantes.
Sigmund Freud

Psicología analítica
Para la psicología analítica de Carl Gustav Jung la proyección consiste en una atribución de arquetipos alojados en la propia psique a personas o a objetos fuera del yo. En esta escuela se describe, por ejemplo:

·         La proyección del arquetipo de la madre en la madre personal o en otras mujeres, en el contexto del complejo materno, que puede transformarse en el origen de una variedad de trastornos psíquicos.

·         La proyección de la sombra —es decir, de aquella parte del psiquismo constituida por características, deseos o experiencias reprimidas, sobre todo aquellas que entran en conflicto con las normas sociales o que le causan vergüenza a quien las proyecta— sobre otras personas, con el fin de distanciarse de ella. Se trata aquí de un mecanismo de defensa para expulsar afuera las partes negativas de la personalidad propia.

La identificación proyectiva en la escuela de Melanie Klein
A partir de la proyección, Melanie Klein describió en 1946 un nuevo concepto, la «identificación proyectiva». Esta modalidad de la proyección, que va más allá del mecanismo descrito por Freud, surge en el contexto de sus investigaciones acerca de los mecanismos de defensa del yo en la infancia temprana, donde Klein lo relaciona con el sadismo infantil. Se trata de un mecanismo inconsciente de defensa que hace que partes del sí mismo se escindan y desprendan para ser proyectadas sobre otra persona introduciéndolas en el objeto, con el fin de tomar posesión de él y causarle daño. La identificación proyectiva constituiría, en palabras de Klein, «el prototipo de la relación de objeto agresiva».
Este concepto fue desarrollado luego por Otto F. Kernberg en el contexto de sus aportes a la discusión sobre la personalidad limítrofe (borderline).

Fundamentación gnoseológica
El caso Schreber


domingo, 1 de marzo de 2020

Las corrientes de la Psicología más relevantes

SEGUNDO BLOQUE 
  1. Leer contenido.
  2. Resumen en el cuaderno.
  3. Investigar sobre los textos marcados. De color azul.
  4. Realizar diapositivas sobre el tema. 
  5. Expone sobre los TEMAS MARCADOS EN AZUL, entregar trabajo en folder, con gancho, hoja carta en blanco (LAS MISMAS LAS PUEDEN COMPRAR EN UN LUGAR QUE TODOS CONOCEN CON EL NOMBRE DE LIBRERÍA)
  6. Realizar la exposición en diapositivas.



La psicología como disciplina separada de la filosofía apareció durante la segunda mitad del siglo XIX. Normalmente se considera que su nacimiento coincidió con la inauguración del laboratorio de investigaciones en psicología creado por Wilhelm Wundt en el 1879.
A partir de ese momento, empezaron a surgir diferentes enfoques de la psicología, muchos de los cuales aparecían como reacción al resto. Son los siguientes.

1. Estructuralismo
Esta corriente aparecida hacia 1890 incluye a los miembros de la tradición de investigación psicológica inaugurada por Wilhelm Wundt. Edward Titchener fue su principal representante, y defendió la idea de que el objetivo de la psicología debía ser descubrir los elementos básicos de la consciencia y el modo en el que interactúan entre ellos para crear los procesos mentales.
Se trata de una perspectiva reduccionista, ya que pretendía investigar desde los elementos más básicos para entender los más complejos, y mecanicista, ya que se basaba en la idea de que un sistema tan complejo como el que compone nuestra mente puede ser reducido a partes aisladas, como si fuese un motor.
Justamente por su enfoque más académico que pragmático, pronto apareció otra corriente que pasó a competir con esta: el funcionalismo.
2. Funcionalismo
Una de las principales corrientes de la psicología de las aparecidas a principios del siglo XX. El funcionalismo, que nació en la primera década del siglo XX, supone un rechazo al enfoque estructuralista; en vez de centrarse en estudiar los componentes de la mente, tenía como objetivo entender los procesos mentales. No se centraba en las "piezas", sino en el funcionamiento, es decir las funciones psicológicas que se llevan a cabo dentro de nuestra cabeza (y, por extensión, dentro de nuestro cuerpo).
Además, mientras que los planteamientos del estructuralismo tenían que ver con preguntas muy abstractas y generales, el funcionalismo aspiraba a ofrecer herramientas útiles. La idea era conocer cómo funcionamos para poder utilizar esos conocimientos en problemas cotidianos y específicos.
Aunque él mismo se desvinculó del funcionalismo, se considera que William James fue una de las grandes figuras históricas del desarrollo de la psicología que mejor encarnaba los planteamientos y preocupaciones propios de esta corriente.

3. Psicoanálisis y psicodinámica
La corriente psicodinámica apareció por primera vez a través de a obra de Sigmund Freud, en los últimos años del siglo XIX. Se basaba en la idea de que el coportamiento humano, tanto en sus movimientos, pensamientos y emociones, es el producto de una lucha de fuerzas opuestas que tratan de imponerse a la otra. Esta lucha es inconsciente, pero según los seguidores de esta corriente puede ser reconocida a través de la intterpretación de sus manifestaciones simbólicas.
Aunque la obra de Sigmund Freud ha dado pie a la cración de muchas teorías psicológicas y escuelas de terapia diferentes, lo cierto es que actualmente no cuentan con aval científico, entre otras cosas por la crítica que el filósofo de la ciencia Karl Popper realizó acerca de esta manera de investigar.

4. Conductismo
El conductismo se consolidó poco después del psicoanálisis, y apareció siendo una corriente d la psicología que se oponía a Freud y a sus seguidores, pero también a muchos otros investigadores con tendencia hacia el mentalismo. Al contrario que estos últimos, los conductistas enfatizaban la importancia de basar la investigación en elementos observables del comportamiento, evitando al máximo la especulación no justificada y huyendo de la interpretación de los actos en clave simbólica.
Fundamentalmente, los conductistas se caracterizaban por considerar que el objeto de estudio de la psicología debía ser la conducta, y no lo que suele entenderse por "procesos mentales" o, por supuesto, cualquier tipo de especulación sobre el alma (si bien llegado cierto punto también pasaron a estudiarse los procesos mentales, aunque entendidos como conducta, igual que la conducta motora). 
Pero a pesar de que los conductistas querían basar su trabajo en el estudio de la materia y no del alma, eso no significa que se dedicasen a estudiar el cerebro, tal y como haría un neurólogo.
A diferencia de los biopsicólogos, para hacer su trabajo los conductistas no necesitaban conocer detalles sobre lo que ocurre en nuestro sistema nervioso al realizar ciertas tareas. En vez de eso, se centraban en estudiar las relaciones que se crean entre los estímulos y las repuestas. Por ejemplo, para saber si un sistema de recompensas funciona o no en una empresa, no es necesario saber qué circuitos de neuronas están interviniendo en este proceso.
De este modo, en esta corriente de la psicología la unidad de análisis es la contingencia: la relación entre estímulos y sus respuestas (siendo ambos observables y medibles). Sin embargo, como medir ciertas reacciones ante estímulos se consideraba inmoral utilizando seres humanos, se basaban en la experimentación con animales, lo cual dio mucha fuerza a la psicología comparada.
Dos de los representantes más famosos de esta corriente de la psicología fueron John B. Watson y B. F. Skinner.

5. Gestalt
Esta corriente, que no debe ser confundida con la terapia Gestalt, nació en Alemania para estudiar procesos psicológicos relacionados con la percepción y con el modo en el que se llega a soluciones ante problemas nuevos.
Para estos investigadores, tanto al ver una imagen como al tener una idea somos capaces de crear una imagen global acerca del entorno y sus potencialidades, en vez 
de limiaros a acumular información pieza por pieza acerca de lo que nos rodea y 
luego hacer que estos elementos encajen. 
Por ejemplo, al resolver un puzzle o vamos probando hasta que por casualidad lo conseguimos, sino que se nos aparece una imagen de la resolución del problema de forma espontánea. Wolfgang Köhler, por ejemplo, estudió cómo los chimpancés llegan 
a conclusiones acerca de posibles maneras de modificar el entorno para obtener comida.
Este colectivo de investigadores desarrollaron una serie de normas, las llamadas "leyes de la Gestalt", a través de las cuales describían los procesos por los que nuestro cerebro crea unidades de información cualitativamente diferentes de los datos que le llegan a través de los sentidos.

6. Humanismo
Técnicamente, la psicología humanista no se caracteriza por proponer herramientas de investigación o de intervención determinadas, y tampoco se fundamenta en presuposiciones científicas diferenciadas. Lo que la distingue es el modo en el que se vincula la psicología con la ética y con un concepto del ser humano. 
En esta corriente se cree que la función de la psicología no debe ser simplemente obtener información y analizarla fríamente, sino que hay que hacer felices a las personas.
A la práctica, esto ha significado que los psicólogos humanistas se han basado mucho en la fenomenología y han considerado que lo subjetivo y lo no medible directamente también debe tener valor para la psicoterapia y la investigación. Esto les ha valido muchas críticas, ya que puede ser entendido como un síntoma de que su orientación es dualista.
Uno de los representantes de est, corriente más conocidos fue Abraham Maslow, que teorizó acerca de la jerarquía de necesidades humanas.

7. Cognitivismo
El cognitivismo se consolidó como corriente de la psicología a finales de los años 60, y fue una reacción al conductismo de B. F. Skinner. Supuso una vuelta al estudio de los procesos mentales que no eran demasiado tenidos en cuenta por los conductistas, y esto hizo que apareciese una nueva preocupación por las creencias, las emociones, la toma de decisiones, etc.
Sin embargo, en lo metodológico esta nueva corriente se vio muy influida por el conductismo, y utilizó muchas de sus herramientas de intervención y de investigación. Actualmente, el cognitivismo es la perspectiva dominante.


miércoles, 19 de febrero de 2020

EXPOSICIÓN


Estos son los temas que deberán investiga y exponer, para el mismo se debe entregar un trabajo escrito.

  • CARATULA 
  • INTRODUCCIÓN 
  • CONTENIDO 
  • ANEXOS
  • CONCLUSIONES  Y
  • PUNTO DE VISTA 


Los temas están identificados por color. 

GRUPO. 1 
1.     Jean-Jacques Rousseau
GRUPO. 2
2.     Charles Darwin 
GRUPO. 3
3.     Friedrich Hegel
GRUPO.4
4.     Karl Marx, 
GRUPO.5
5.      Wilhelm Wundt, 
GRUPO. 
6.     Ernst Heinrich Weber

miércoles, 12 de febrero de 2020


  1. VISUALIZAR LAS IMÁGENES.
  2. ESCRIBIR LO OBSERVADO DE CADA IMAGEN. EN SU CUADERNO. 



  1. LECTURA Y ESCRITURA DE LOS ASPECTOS MAS INTERESANTES.
  2. ESQUEMA CON EL TEMA.
  3. INVESTIGAR ​LAS PALABRAS MARCADAS EN COLOR AZUL 
  4. REALIZAR UNA HISTORIETA, DONDE CUENTE LA HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA, LA MISMA QUEDA A SU CRITERIO. 
  5. DEJAR COMENTARIO 

Historia de la Psicología: autores y teorías principales
Desde el inicio de su historia el ser humano ha elaborado hipótesis y teorías sobre el funcionamiento psicológico y los trastornos mentales. A pesar del predominio del método científico, a día de hoy concepciones muy antiguas, como la atribución de las enfermedades a la acción de espíritus o la separación entre el cuerpo y el alma, siguen teniendo cierta influencia.
Para hablar de la historia de la psicología es necesario remontarse a los filósofos clásicos; no obstante, la disciplina que hoy conocemos no se desarrolló como tal hasta que se popularizaron las obras de autores como Emil Kraepelin, Wilhelm Wundt, Ivan Pavlov o Sigmund Freud, en los siglos XIX y XX.

Edad Antigua: inicio de la historia de la Psicología
El término psicología proviene de las palabras griegas “psyché” y “logos”, pudiendo traducirse como “estudio del alma”. Durante la Edad Antigua se creía que los trastornos mentales eran consecuencia de la posesión por parte de espíritus y demonios, y los tratamientos consistían en conjuros y encantamientos a los que se atribuían efectos curativos.
Entre el siglo V y el IV a.C. filósofos como Sócrates y Platón realizaron aportaciones que serían claves para el desarrollo de la psicología, además del de la filosofía. Mientras que Sócrates sentó los fundamentos del método científico, Platón concebía el cuerpo como el vehículo del alma, verdadera responsable de la conducta humana.
En esa misma época el médico Hipócrates estudió las enfermedades físicas y psíquicas mediante el método inductivo y las atribuyó a desequilibrios en los humores o fluidos corporales. Esta tradición sería recogida por Roma: la obra de Galeno, que desarrolló la de Hipócrates, es una de las mejores muestras de la influencia griega en el pensamiento romano.

Edad Media: desarrollos y retrocesos
En la Edad Media el pensamiento europeo quedó dominado por el cristianismo; esto provocó retrocesos claros en el progreso científico. Aunque las teorías grecorromanas de los humores seguían vigentes, se combinaban de nuevo con lo mágico y lo diabólico: los trastornos mentales se atribuían a la comisión de pecados y se “trataban” mediante rezos y exorcismos.
En cambio en el mundo árabe, inmerso en su edad dorada, la medicina y la psicología siguieron avanzando durante el Medievo. Se describieron “enfermedades de la mente” como la depresión, la ansiedad, la demencia o las alucinaciones, se aplicaron tratamientos humanitarios a quienes las sufrían y se empezó a estudiar los procesos psicológicos básicos.
También se produjeron desarrollos relevantes en la psicología asiática. La filosofía hindú analizó el concepto del yo, mientras que en China ya se aplicaban tests en el ámbito educativo y se llevó a cabo el primer experimento psicológico del que se tiene constancia: dibujar un círculo con una mano y un cuadrado con la otra para valorar la resistencia a la distracción.


Renacimiento e Ilustración
Entre los siglos XVI y XVIII, en el mundo occidental convivieron la concepción demonológica de la enfermedad mental y el humanitarismo. La recuperación de la influencia de los autores clásicos griegos y romanos tuvo un papel fundamental en esta segunda vertiente, que relacionaba los trastornos psicológicos con alteraciones físicas, y no morales.
La palabra “psicología” se empezó a popularizar durante este periodo histórico. En este sentido fueron especialmente importantes las obras de los filósofos Marko Marulic, Rudolf Göckel y Christian Wolff.
Cabe destacar la influencia de filósofos como René Descartes, que contribuyó a la concepción dualista que separaba el cuerpo y el alma, Baruch Spinoza, que la cuestionó, o John Locke, quien afirmó que la mente depende de influencias ambientales. Asimismo el médico Thomas Willis atribuyó los trastornos mentales a alteraciones en el sistema nervioso.
A finales del siglo XVIII también fueron muy influyentes Franz Joseph Gall y Franz Mesmer; el primero introdujo la frenología, según la cual las funciones mentales dependen del tamaño de áreas concretas del cerebro, mientras que el mesmerismo atribuía las alteraciones físicas y psicológicas a la acción de energías magnéticas sobre los fluidos corporales.
La psiquiatría fue precedida por el alienismo, representado principalmente por Philippe Pinel y su discípulo Jean-Étienne Dominique Esquirol. Pinel promovió el tratamiento moral de los enfermos mentales y las clasificaciones diagnósticas, mientras que Esquirol fomentó el uso de la estadística para analizar la eficacia de las intervenciones psicológicas.


Siglo XIX: nace la "Psicología científica"
A partir de la segunda mitad del siglo XIX el aumento de los conocimientos sobre la anatomía cerebral hicieron que los procesos mentales se entendieran en mayor medida como consecuencias de la biología. Destacamos las aportaciones de la psicofisiología de Gustav Theodor Fechner y las de Pierre Paul Broca y Carl Wernicke en el campo de la neuropsicología.
También fue muy importante la influencia de la teoría de la evolución de Charles Darwin. El evolucionismo sirvió de excusa a eugenistas como Francis Galton y Bénédict Morel, que defendían la inferioridad de las personas de clase baja y de las que tenían trastornos mentales a través de la sobrevaloración del peso de la herencia.
En 1879 Wilhelm Wundt fundó el primer laboratorio de Psicología Experimental, donde se combinarían los conocimientos de distintas ramas de la ciencia; es por esto que se suele llamar a Wundt “el padre de la psicología científica”, si bien antes de Wundt investigadores de la psicofísica como Gustav Theodor Fechner ya habían preparado el camino para el surgimiento de esta disciplina. Granville Stanley Hall fue el creador de un laboratorio similar en Estados Unidos y fundó la American Psychological Association.
La psiquiatría se desarrolló en gran medida gracias a la obra de Karl Ludwig Kahlbaum, que estudió alteraciones como la esquizofrenia y el trastorno bipolar, y a la de Emil Kraepelin, pionero de las actuales clasificaciones diagnósticas basadas en los síntomas y en los signos, así como en su curso.
Entre los antecedentes de la psicología actual también es necesario mencionar el funcionalismo y el estructuralismo, dos escuelas muy influyentes durante los últimos años del siglo XIX y la primera etapa del XX. Mientras que el funcionalismo de William James estudiaba las funciones mentales, el estructuralismo de Edward Titchener se centraba en sus contenidos, como las sensaciones o los pensamientos.
Por otra parte, en este siglo Jean-Martin Charcot y Josef Breuer estudiaron la hipnosis y la histeria, desarrollando investigaciones e ideas que inspiraron a Sigmund Freud durante los últimos años de este siglo. Mientras tanto, en Rusia apareció la reflexología de la mano Iván Pávlov y Vladimir Bekhterev. Con estas aportaciones se establecieron las bases del psicoanálisis y el conductismo, las dos orientaciones que dominarían la psicología de la primera mitad del siglo XX.

El desarrollo en el siglo XX
Durante el siglo XX se establecieron las corrientes teóricas principales de la psicología actual. Sigmund Freud, discípulo de Charcot y Breuer, creó el psicoanálisis y popularizó la terapia verbal y el concepto de inconsciente bajo el prisma psicoanalítico, mientras que autores como John Watson y Burrhus F. Skinner desarrollaron terapias conductistas centradas en el comportamiento observable.
La investigación científica promovida por el conductismo acabaría llevando a la aparición de la psicología cognitiva, que recuperó el estudio de los procesos mentales tanto elementales como complejos y se popularizó a partir de los años 60. Dentro del cognitivismo se engloban los tratamientos desarrollados por autores como George Kelly, Albert Ellis o Aaron Beck.
Otra orientación teórica relevante es la psicología humanista, representada por Carl Rogers y Abraham Maslow, entre otros. El humanismo surgió como una reacción al predominio del psicoanálisis y el conductismo y defendió la concepción de las personas como seres libres, únicos, tendentes a la autorrealización y con derecho a la dignidad.
Asimismo, los conocimientos sobre biología, medicina y farmacología aumentaron enormemente durante el siglo XX, lo cual facilitó el predominio de estas ciencias por encima de la psicología e influyó en el desarrollo de campos interdisciplinarios como la psicobiología, la neuropsicología y la psicofarmacología.

Las últimas décadas
El desarrollo de la ciencia del comportamiento y de los procesos mentales ha estado marcado por el desarrollo de las neurociencias y el diálogo constante con las ciencias cognitivas en general, y con la economía conductual. Del mismo modo, las escuelas de la corriente vinculada al psicoanálisis han perdido buena parte de su presencia y su hegemonía, si bien se mantienen con buena salud en Argentina y Francia.
Esto ha hecho que actualmente prime una concepción de la psicología en la que las neurociencias y la psicología cognitivista (con muchas aportaciones del conductismo) intercambian entre ellas herramientas y conocimientos tanto en la investigación como en las intervenciones.
Sin embargo, las críticas que el conductismo realizó contra las concepciones mentalistas y subjetivistas de la psicología (que son aquellas que tratan "la mente" como algo separado del contexto de una persona y las que parten desde las opiniones de la persona acerca de lo que le pasa por la cabeza, respectivamente), siguen estando vigentes.
Esto hace que tanto el cognitivismo como el psicoanálisis y todas las perspetivas pertenecientes a la psicología humanista sean duramente criticadas, entre otras cosas, por trabajar a partir de conceptos muy abstractos y poco definidos bajo los cuales pueden colocarse significados muy diversos y poco relacionados entre sí.
De todos modos, el conductismo sigue siendo una filosofía minoritaria en la psicología, mientras que el cognitivismo goza de muy buena salud. Eso sí, la gran mayoría de investigaciones en psicología cognitiva de tipo experimental son realizadas partiendo del conductismo metodológico, lo cual lleva a algunas contradicciones: por un lado se tratan los fenómenos mentales como elementos situados "dentro del cerebro" de la persona (mentalismo) y por el otro se trata de estudiar este elemento creando estímulos y midiendo respuestas objetivas.



miércoles, 5 de febrero de 2020


  1. Lectura y escritura, de los aspectos mas importantes.
  2. Escritura de dos ejemplos por tema y subtema.
  3. Escritura de comentario personal.
  4. Dejar comentario.
  5.   Realizar un dibujo para cada tema subrayado.

Psicología clínica: definición

La psicología clínica es la rama de la psicología en la que se realiza la evaluación, diagnóstico, prevención y tratamiento de personas con algún tipo de trastorno psicológico que afecta a su calidad de vida.
Dentro de la psicología clínica se pueden distinguir diversas escuelas como la conductista, la psicoanalítica, la Gestalt, la humanista y otras muchas que han ido surgiendo a lo largo de los años. Lo habitual es que los psicólogos clínicos no utilicen solo las herramientas de una de las escuelas, sino que combinen varias en sus tratamientos.
Un psicólogo clínico se encarga de diagnosticar un problema psicológico en una persona para luego llevar a cabo un tratamiento personalizado mediante psicoterapia.

La psicología social (estudia cómo los procesos psicológicos determinan la forma en que funciona la sociedad y cómo los procesos sociales inciden en la psicología humana), la psicología educativa (analiza el aprendizaje humano), la psicología del deporte (encargada del comportamiento durante la actividad deportiva), la psicología del desarrollo (los cambios conductuales a través del tiempo), la psicología infantil (el comportamiento del niño) y la psicología jurídica (los fenómenos psicológicos que inciden en las conductas jurídicas) son otras de las ramas.

Psicología industrial
Por su parte, es la disciplina que se encarga de la selección, la formación y la supervisión de los trabajadores para mejorar la eficacia en el trabajo. Esta especialización, por lo tanto, analiza el comportamiento humano en el ámbito de la industria y los negocios.
No obstante, dentro de la propia psicología industrial nos encontramos con diversas ramas que tienen como objeto de estudio y de trabajo cuestiones diferentes pero igualmente importantes en el ámbito laboral. En concreto, está la psicología de selección de personal, la llamada psicología organizacional y finalmente la ergopsicología. Esta última es la que gira en torno al diseño de mobiliario para oficinas y empresas que tenga en cuenta las necesidades y capacidades del trabajador en sí.


Psicología ambiental
Es un campo interdisciplinario que se centra en la interacción entre las personas y su entorno. Examina la forma en que el entorno natural y nuestros entornos construidos nos conforman como individuos. El campo define el término entorno en términos generales, que abarca entornos naturales, entornos sociales, entornos creados, entornos de aprendizaje y entornos informativos. La psicología ambiental no fue plenamente reconocida como su propio campo hasta finales de la década de 1960, cuando los científicos comenzaron a cuestionar el vínculo entre el comportamiento humano y nuestros entornos naturales y construidos. Desde su concepción, el campo se ha comprometido con el desarrollo de una disciplina orientada al valor y al problema, priorizando la investigación dirigida a resolver problemas ambientales complejos en la búsqueda del bienestar individual dentro de una sociedad más amplia. Cuando se resuelven problemas que involucran interacciones entre el ser humano y el medio ambiente, ya sean globales o locales, uno debe tener un modelo de la naturaleza humana que predice las condiciones ambientales bajo las cuales los humanos responderán bien. Este modelo puede ayudar a diseñar, administrar, proteger y/o restaurar entornos que mejoran el comportamiento razonable, predecir los resultados probables cuando no se cumplen estas condiciones y diagnosticar situaciones problemáticas. El campo desarrolla un modelo de la naturaleza humana de este tipo al tiempo que mantiene un enfoque amplio e intrínsecamente multidisciplinario. Explora aspectos tan diferentes como la gestión de recursos de propiedad común, la orientación en entornos complejos, el efecto del estrés ambiental en el desempeño humano, las características de los entornos restaurativos, el procesamiento de información humana y la promoción de un comportamiento de conservación duradero. Últimamente, junto con un mayor enfoque en el cambio climático en la sociedad y las ciencias sociales y el resurgimiento de las preocupaciones de los límites al crecimiento, se ha puesto un mayor énfasis en los temas de sostenibilidad ambiental dentro del campo.

Este paradigma multidisciplinario no solo ha caracterizado la dinámica por la cual se espera que se desarrolle la psicología ambiental. También ha sido el catalizador para atraer a otras escuelas de conocimiento en su búsqueda, además de los psicólogos de investigación, geógrafos, economistas, arquitectos paisajistas, políticos, sociólogos, antropólogos, educadores y desarrolladores de productos han descubierto y participado en este campo. Si bien la "psicología ambiental" es posiblemente la descripción más conocida y completa del campo, también se la conoce como ciencia de los factores humanos, ergonomía cognitiva, psicología ecológica, ecopsicología, estudios ambientales y de comportamiento, y estudios personales y ambientales. Los campos estrechamente relacionados incluyen la psicología arquitectónica, la socioarquitectura, la geografía del comportamiento, la sociología ambiental, la ecología social y la investigación del diseño ambiental.